La Central Obrera Boliviana (COB) convocó formalmente al bloqueo de caminos a nivel nacional a partir de las 00.00 horas de este viernes. La medida se asume en cumplimiento del paro general indefinido y las movilizaciones escalonadas que el ente matriz de los trabajadores inició esta semana.
Además, la dirigencia obrera, encabezada por Mario Argollo, confirmó que no asistirá a la mesa de diálogo convocada por el Ejecutivo para esta jornada, tras desconocer la autoridad del ministro de Trabajo, Edgar Morales, y acusar a la gestión de Rodrigo Paz de ejercer «revancha y discriminación» contra el sector trabajador.
El instructivo de movilización se fundamenta en el “pacto de no traición” suscrito el pasado miércoles entre la COB y diversas organizaciones campesinas, interculturales y originarias.
Este bloque de unidad exige principalmente un incremento salarial «acorde a la canasta familiar» y la abrogación de la Ley 1720. Durante el acto de ratificación del conflicto, dirigentes como Vicente Salazar enfatizaron que el pedido de las provincias ya no se limita a las reivindicaciones sectoriales, sino que exige la renuncia del presidente Paz, postura que fue respaldada por Argollo al señalar que, ante la falta de soluciones, el mandatario «tiene que irse».
Además del bloqueo de rutas, la COB advirtió que no permitirá modificaciones a la Ley General del Trabajo ni aceptará nuevos incrementos en el precio de los combustibles. La dirigencia responsabilizó directamente al Gobierno central por la escalada de violencia y las consecuencias de la paralización nacional, argumentando que el Ejecutivo ha cerrado las puertas a una negociación real al intentar imponer condiciones que vulneran los derechos laborales.
Con la ausencia confirmada de los trabajadores en la mesa de diálogo de este viernes, el país ingresa a un escenario de alta incertidumbre logística y política.





