La Cámara de Diputados aprobó hace instantes, en grande y detalle, el proyecto de Ley de Alivio Tributario. La norma establece un esquema de condonación total de deudas, multas e intereses anteriores a enero de 2018 y, tras un consenso unánime, se amplió el beneficio para cubrir también la gestión 2020 debido al impacto de la pandemia.
El proyecto, que ahora pasa al Senado para su sanción, busca inyectar liquidez en el mercado interno y reducir la litigiosidad fiscal, excluyendo únicamente a deudores con obligaciones superiores a los Bs 10 millones.
La nueva normativa introduce cambios estructurales en la relación entre el Estado y el contribuyente. Entre los puntos más destacados se encuentra la reducción del plazo de prescripción para procesos de fiscalización, que baja de ocho a cuatro años, otorgando mayor seguridad jurídica.
Para las deudas acumuladas entre 2018 y 2025 (excluyendo el 2020), la ley estipula un proceso de regularización que elimina intereses y multas, permitiendo el pago del tributo omitido con facilidades de actualización.
Asimismo, la ley aborda distorsiones técnicas históricas. Se plantea modificar la presentación del IVA en las facturas para que la carga real sea del 13% y no del 14,94% que resultaba del cálculo anterior. Por otro lado, con el fin de incentivar el consumo y la inversión privada, las promociones empresariales quedarán fuera de las regulaciones de la Ley de Juegos de Azar, simplificando los trámites para sorteos y concursos comerciales. Los legisladores destacaron que estas medidas son fundamentales para formalizar la economía en un contexto de recesión.





