El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, lanzó una dura advertencia sobre el avance de las protestas hacia la sede de Gobierno. Zamora aseguró que la región del Chapare estaría organizando una «invasión» hacia las ciudades de El Alto y La Paz, instando a la población local a no permitir que el conflicto convulsione sus regiones.
Además, el ministro cuestionó el origen de los recursos que sostienen la logística de la marcha que partió desde Caracollo y los bloqueos de la COB, denunciando que existirían pagos ‘ilícitos’ de hasta Bs 2.500 diarios para quienes participan en las medidas de presión.
La autoridad puso énfasis en la necesidad de financiamiento para sostener el traslado de manifestantes en buses y el pago de viáticos, afirmando que se requiere de «platita» para mantener una movilización de tal magnitud.
Según Zamora, la información que maneja el Ejecutivo apunta a pagos específicos para fomentar el desorden, lo que restaría legitimidad a las demandas sociales y campesinas. En ese sentido, hizo un llamado directo a los residentes de El Alto y La Paz para que se conviertan en defensores de sus ciudades ante lo que calificó como una amenaza externa proveniente del bastión político de Evo Morales.
“¿Los alteños van a dejar que nos invadan?”, cuestionó, llamando a priorizar el trabajo y la reconstrucción del país.
Pese a la mensaje de alerta, el titular de Obras Públicas sostuvo que la administración de Rodrigo Paz mantiene su apuesta por el diálogo y la resolución pacífica de las controversias.
Por lo mismo, rechazó las interpretaciones que ven en la paciencia gubernamental una señal de debilidad, argumentando que el objetivo del Estado es evitar escenarios de violencia y sangre que, según él, son buscados por los promotores de los conflictos. El Gobierno garantizó que responderá a la crisis de una forma «inteligente», enfocándose en proteger los proyectos de infraestructura y la estabilidad institucional frente a la asfixia logística que intentan imponer los bloqueadores.





