El vicepresidente Edmand Lara manifestó hoy que, si bien la renuncia de Rodrigo Paz no representa la solución a la crisis, es imperativo que el Jefe de Estado realice un giro drástico en su conducción política. Lara advirtió que la ciudadanía ha comenzado a resentirse debido a un marcado «doble discurso», señalando que el mandatario se ha distanciado de los sectores populares que lo llevaron al poder para rodearse de figuras de la política tradicional que antes cuestionaba.
El Vicepresidente instó a Paz a «ordenar la casa» y retomar la agenda de austeridad y cumplimiento de promesas electorales para frenar la erosión de su credibilidad.
Lara fue incisivo al recordar las contradicciones entre el discurso de campaña y las acciones de gobierno. Criticó específicamente el nombramiento de figuras como José Luis Lupo en el Ministerio de la Presidencia, a pesar de los duros cuestionamientos que Paz lanzaba contra él y Samuel Doria Medina antes de asumir el cargo.
Asimismo, el Vicepresidente subrayó que existía un compromiso previo de no acudir a préstamos internacionales sin antes reducir el gasto público y optimizar la administración estatal, un camino que, según su criterio, se ha desviado peligrosamente en los últimos meses. “La gente deja de creer en ti cuando gobiernas con lo que criticabas”, sentenció.
Respecto al conflicto con la Central Obrera Boliviana (COB), que mantiene cercos en distintas regiones exigiendo la renuncia del Presidente, Lara marcó una postura conciliadora pero técnica sobre el incremento salarial. E indicó que el pedido del 20% planteado por el sector obrero debe servir como un punto de partida para una negociación realista, supeditada a las posibilidades económicas del Estado.
De igual forma, sugirió que mediante el diálogo se podría alcanzar un porcentaje intermedio, buscando desactivar la presión social sin comprometer la estabilidad financiera del país, actualmente afectada por la asfixia económica.





