Luis Marcelo Arce Mosqueira ingresó este viernes a su audiencia de medidas cautelares en el Palacio de Justicia de Santa Cruz. El hijo mayor del expresidente Luis Arce, aprehendido el pasado miércoles en Equipetrol, rompió su hermetismo ante la prensa para denunciar que el caso en su contra tiene un trasfondo netamente «político».
Además, mientras caminaba hacia el juzgado, Arce Mosqueira aprovechó para enviar un emotivo mensaje a su progenitor, calificándolo como un «ejemplo» y asegurando que su fortaleza reside en el pueblo boliviano.
La audiencia, instalada pasadas las 15:00 en el Juzgado de Instrucción Penal Nº27, es el escenario donde se define si el imputado será enviado preventivamente a la cárcel de Palmasola.
Marcelo Arce se mostró parco pero tajante al negar las acusaciones de la UIF que lo vinculan con un patrimonio de 18 inmuebles y 20 vehículos. «Yo no necesito hacerme pasar por nadie», respondió al ser consultado sobre el casco de YPFB secuestrado en su poder, desmintiendo las versiones que sugerían que seguía operando en la estatal petrolera de forma irregular.
«En la vida no hay que hacer daño… la gente sabe», añadió enigmáticamente antes de entrar a la sala. Sus declaraciones ocurren en un momento de extrema fragilidad para el entorno del exmandatario, con investigaciones que ya alcanzan a sus hermanos y un reciente reporte de un desfalco de Bs 1.000 millones en YPFB Refinación.
El Ministerio Público, liderado en este caso por la unidad anticorrupción, sostiene que existe un elevado riesgo de fuga y obstaculización, dado el poder de influencia que el acusado aún mantendría sobre funcionarios públicos.
Se espera que el juez cautelar emita su resolución entrada la noche. Si se acepta el pedido de la Fiscalía, Marcelo Arce podría ser trasladado de inmediato al PC-7 de Palmasola, el pabellón de máxima seguridad.





