El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, anunció el inicio de operativos de intervención a los bloqueos de caminos en todo el territorio nacional. El jefe policial destacó que las labores comenzaron en el departamento de La Paz, logrando despejar la ruta hacia Yolosita, con la proyección de avanzar hacia Caranavi durante las próximas horas.
Sokol fundamentó esta acción en la necesidad de preservar el bien común y confirmó que se coordina con las Fuerzas Armadas para recibir apoyo logístico y operativo, citando falencias históricas en el equipamiento de la institución del orden para enfrentar la magnitud de la actual crisis social.
El general Sokol fue enfático al declarar que se intervendrán todos los puntos de bloqueo detectados en el país, proceso para el cual se están analizando detalles estratégicos adicionales.
Según la autoridad, los operativos realizados en los Yungas permitieron percibir un creciente malestar ciudadano: “la población ya está totalmente descontenta, molesta por estos bloqueos de ciertos grupos muy aislados”, sostuvo el comandante. Esta percepción de rechazo social hacia las protestas ha servido de catalizador para que la fuerza pública acelere los planes de despeje de las vías troncales que conectan la sede de Gobierno con el norte paceño y otras regiones productoras.
La participación de las Fuerzas Armadas se plantea como una institución de apoyo subsidiario a la competencia policial. Sokol explicó que este respaldo es indispensable para suplir las carencias en equipo sufridas por la Policía en los últimos años. Mientras se ultiman los detalles para las intervenciones en otros departamentos, el despliegue hacia Caranavi busca normalizar el flujo de suministros y frenar la asfixia logística que afecta a los centros urbanos.
La medida representa el endurecimiento de la respuesta estatal frente a los sectores movilizados que exigen cambios en la administración central.





