El Gobierno nacional confirmó mediante un comunicado oficial el fallecimiento de la ciudadana beliceña Anna Enns, de 56 años. El deceso se registró este miércoles en la localidad fronteriza de Desaguadero, como consecuencia directa de los bloqueos de carreteras instalados por sectores que serían afines a Evo Morales.
De acuerdo con informes de la FELCC y el Centro de Salud local, la vida de la turista pudo haber sido salvada, pero la presencia de grupos agresivos y el cierre absoluto de las rutas impidieron el auxilio médico oportuno y su evacuación de emergencia.
El comunicado emitido por el Estado boliviano califica estas medidas de presión como «inhumanas e intransigentes», señalando que este hecho constituye la primera víctima fatal derivada de las movilizaciones actuales.
El documento oficial subraya que ninguna protesta puede justificarse cuando se impide el acceso a atención médica y se pone en riesgo la integridad de ciudadanos bolivianos y extranjeros. Ante esta situación, el Ejecutivo ha responsabilizado formalmente a los promotores de los bloqueos por la vulneración del derecho fundamental a la vida y ha exigido el levantamiento inmediato de todas las medidas de fuerza en el territorio nacional.
La muerte de Anna Enns ocurre en un momento de extrema tensión, justo cuando la Policía y las Fuerzas Armadas han iniciado operativos de desbloqueo en regiones como los Yungas. La imposibilidad de trasladar a la paciente desde Desaguadero evidencia la gravedad de la asfixia logística que enfrentan los puntos fronterizos, donde los manifestantes mantienen cercos totales que ahora han cobrado una vida humana.
Este hecho refuerza la postura del Ministerio Público de activar procesos penales contra quienes atenten contra la paz social y los derechos fundamentales, tal como advirtió recientemente el fiscal general Roger Mariaca.






