En un esfuerzo por normalizar el mercado de hidrocarburos y recuperar la confianza del sector transporte, el presidente ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca, informó la noche de este lunes la implementación de un paquete de soluciones estructurales. La medida estrella es la ejecución de un contrato vigente para la importación de un millón de barriles de crudo, cargamento que ya ha comenzado a recibirse y distribuirse en las refinerías nacionales.
Según Daroca, este insumo permitirá elevar la producción de gasolina nacional de un 30% a un rango de entre el 45% y 50%, garantizando un combustible de alta calidad bajo control directo del Estado y cerrando definitivamente el capítulo de los carburantes con parámetros inestables.
Daroca explicó que la identificación del problema técnico fue posible gracias a un programa de muestreo masivo y a la creación de un comité de expertos de las subsidiarias de YPFB.
Una vez validada la falla por peritos internacionales, la estatal activó una póliza de seguro para proceder al pago de compensaciones a los transportistas cuyos vehículos resultaron dañados. «Hemos empezado mesas de trabajo con el sector para estructurar la ayuda y el resarcimiento», puntualizó el ejecutivo, asegurando que los lotes de gasolina despachados al 11 de mayo cumplen con todos los estándares críticos y se someten a más de 120 ensayos mensuales de calidad.
El plan de YPFB también contempla una hoja de ruta técnica para evitar la recurrencia de la crisis. En el corto plazo, se busca la actualización del Decreto Supremo 4718, señalado anteriormente como el origen de la baja en los estándares, y la unificación de protocolos de respuesta. A mediano plazo, se ejecutará la limpieza de tanques bajo norma API 653 y la instalación de nuevos laboratorios, mientras que la estrategia a largo plazo apunta a la reversión del oleoducto OSSA 2 para ampliar la capacidad logística del país.
«Es una solución estructural que el país necesitaba desde hace años», concluyó Daroca.





