En una jornada marcada por el hermetismo judicial y el rechazo social, el juez Esteban Loza dictó hoy detención preventiva por seis meses en el centro de rehabilitación de Palmasola para el pastor evangélico Marco Antonio Núñez del Arco. El líder religioso, de nacionalidad peruana, enfrenta cargos de estupro agravado y violencia familiar, en un proceso que ha destapado una presunta conducta sistemática de abuso que se extendería por casi tres décadas.
La audiencia, que duró más de seis horas en el juzgado de la Villa Primero de Mayo, fue declarada en reserva, provocando el desalojo de activistas de Derechos Humanos y medios de prensa, una decisión que alimentó la tensión en las afueras del recinto.
La defensa del pastor, liderada por el abogado Víctor Cartagena, basó su estrategia en intentar desestimar el caso apelando al tiempo transcurrido desde los hechos denunciados por la prima hermana del acusado.
Cartagena calificó de «funesta» la resolución, argumentando que el juez aplicó retroactivamente la Ley 348 (promulgada en 2013) para hechos que supuestamente iniciaron en 1999. Según la defensa, la figura de «agravante» no existía en el código penal de la época.
Sin embargo, el juez rechazó de manera «in-limine» (sin posibilidad de debate) los seis incidentes y la excepción de prescripción presentados, priorizando la naturaleza «sistemática» de la violencia denunciada por la víctima, quien asegura haber sido abusada desde los 14 años.
El encarcelamiento de Núñez del Arco no es el fin del proceso, sino el inicio de una tormenta legal mayor. El caso ha seguido una trayectoria ascendente desde que la opinión pública forzó al Fiscal Departamental, Alberto Zeballos, a revocar el cierre de la primera denuncia (caso Vanessa H.).
Víctima 1 (Vanessa H.): Denunció una relación de nueve años que inició cuando tenía 16. El caso fue reabierto por presión social tras revelarse el vínculo del pastor con figuras públicas.
Víctima 2 (Prima hermana): Su testimonio desde Perú fue el detonante de la aprehensión actual por estupro agravado.
Víctima 3: Representantes de Derechos Humanos confirmaron que hoy se formalizó una tercera denuncia ante la FELCV por hechos de similar naturaleza.





